Junto a los estanques de musgos y hiedras oscilantes
la evocación de su cuerpo que fue tan mio -miel infernal- es el último resquicio, renunciar a ello, despedirse de la materia. Muerte. Muerte sagrada que acoge incluso a una pagana como yo. Abrir la boca como en un beso ávido y silencioso, la respiración contenida, su saliva en mi lengua y la siega, la guadaña despejando el sendero de la vida. La presencia espectral se dirige a mi interior y despierta mis emociones más tiernas, son como un abanico que se mueve; bello, calmo. Y siento que, cada orgasmo que nos dimos fue una parte del alma
el agua busca su fluido , una salida hasta pulir la piedra y horadarla
la evocación de su cuerpo que fue tan mio
le traigo hacia ese manantial pequeño y detenido
le tiendo sobre la roca pulimentada
miro su ombligo y su pubis
y en sus pechos brotan rosas sin espinas.
el agua busca su fluido , una salida hasta pulir la piedra y horadarla
la evocación de su cuerpo que fue tan mio
le traigo hacia ese manantial pequeño y detenido
le tiendo sobre la roca pulimentada
miro su ombligo y su pubis
y en sus pechos brotan rosas sin espinas.
